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Nota del diario “Clarín”
– 3 de agosto de 2005 - Nicholas Bakalar. THE NEW YORK
TIMES. ESPECIAL
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El yoga podría
ser un arma eficaz contra la obesidad |
Practicar
yoga puede ser una manera de frenar el avance de la mediana edad
y la obesidad,
según los resultados de un estudio.
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Si bien la relación parece indirecta, quienes practican yoga aparentemente pueden evitar -o, al menos, minimizar- el medio kilo por año que la gente suele subir entre los 45 y los 55 años.
La investigación se basó en el seguimiento
de más de 15.000 hombres y mujeres de entre 53 y 57 años,
que revelaron cuánto pesaban a los 45 años y su
peso actual. A los participantes también se les preguntó
si habían practicado, con regularidad, tres actividades
recreativas específicas -caminar, levantar pesas
y yoga- y si participaban en dos categorías más
amplias de actividad física: ejercicio moderado o intenso.
Los investigadores analizaron la dieta de los participantes con
un cuestionario sobre su alimentación.
La gente que tenía un peso normal
a los 45 años y practicó yoga durante cuatro años
o más, por lo menos 30 minutos una vez por semana, subió
menos de peso. Quienes tenían sobrepeso a los 45 años
y practicaron yoga perdieron un promedio de 2,5 kilos, frente
a un aumento 6,5 kilos entre quienes tenían sobrepeso y
no hicieron yoga.
Alan Kristal, el principal autor del estudio y
director adjunto del programa de prevención del cáncer
del Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson,
resaltó que el yoga no era una técnica mágica
de control de peso. "Hay muchas estrategias para controlar
el peso", dijo. "Pero ninguna nos permite escapar a
las leyes de la termodinámica. Si uno consume más
energía de la que gasta, la almacena como grasa". Sin embargo, agregó, el yoga le permite
a la gente que nunca fue físicamente activa, iniciar una
actividad física regular".
El estudio determinó diferencias importantes
en el estilo de vida de quienes practicaron yoga y quienes no.
Los que practicaron yoga registraron una mayor actividad física
además del yoga. Los que practicaron yoga también
comían más, por su mayor nivel de ejercicio.
Pero, incluso después de los ajustes estadísticos,
persistieron las diferencias en la suba de peso entre quienes
practicaban yoga y quienes no. Los autores coincidieron en que su estudio, publicado
en Alternative Therapies, tiene muchas limitaciones. Si bien había
más de 1.000 personas en el estudio que practicaban algo
de yoga, casi la mitad hacía menos de 30 minutos por sesión,
mientras que las sesiones normales de yoga suelen durar entre
60 y 90 minutos. Sólo 132 de estas personas mantuvieron
la práctica más allá de cuatro años. Por otra parte, el estudio dependía de
informes personales, que no siempre son confiables. Y los investigadores
resaltaron que quienes practicaban yoga en su encuesta tenían
un mejor estado físico general que los demás. Los estudios de este tipo, dijeron, son difíciles
de interpretar y las pruebas clínicas son la mejor manera
de determinar el efecto del yoga en el control del peso.
De todos modos, los investigadores ofrecieron
varios mecanismos posibles para una conexión indirecta
entre el yoga y el peso. Si bien el yoga en sí no satisface los
requerimientos mínimos de ejercicio diario, señalaron,
sí mejora la capacidad de ejercicio. Es más, para una persona sedentaria, el
yoga puede ser el comienzo de una actividad física más
intensa.
Los que practican yoga suelen decir que se sienten "más
conectados" con su cuerpo, lo que puede reducir la ingesta
de comida al mejorar la sensación de saciedad. Finalmente, el yoga promueve una sensación
de bienestar y estimula el compromiso y la disciplina, cualidades
que ayudan a realizar cambios en el estilo de vida, dijeron los
investigadores.
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